He llegado a un punto, después de meses, en donde puedo revivir aquellos recuerdos y sonreír.
Extraño tantas cosas de mi prima, extraño tanto a aquellas personas que pensé estarían ahí en lo momentos difíciles. Literalmente "las echo de menos" porque es algo que me falta, un pedazo de mi que se queda con ellos, un pedazo que era parte de la esperanza y el cariño que me unía. Mi prima, un amigo, mi ex, pasaron tantas cosas el 2013 que me resulta difícil mirar atrás y digerirlas, guardarlas en mi mente como cosas que realmente pasaron y no fueron un sueño.
Recuerdo un día que D puso "A thousand years" me miro y me sonrió con esa sonrisa tímida que hace que quieras correr a abrasarlo, se acercó a mi, me abrazo y bailamos, girando lentamente al ritmo de la música. Disfrutándola, queriendonos, disfrutandonos.
Recuerdo ese día, con F, tiradas en el pizo de su pieza, ambas llorando a mares, recordando todos los tormentos, reviviendo nuestros peores temores, contándonos nuestros miedos, sacando a luz nuestros más oscuros recuerdos. Llorando, desesperadamente, juntas. Hasta quedar ambas tiradas mirando al techo, tomándonos la mano, con lágrimas secas en la cara.
Recuerdo esa llamada de N, cuando lloraba porque había, unos minutos antes, terminado mi relación con D. Recuerdo como me hizo reír, en aquel momento en que sentía que nunca más iba a poder sonreír, él me hizo reír.
Me duele tanto que N y F me hayan dado la espalda, que se hayan ido sin avisar, sin antes dar una explicación, sin intentarlo. Espero, aún tengo la esperanza, de que N me vuelva a hablar pronto, con F no lo se. Tengo la esperanza de que lo haga en algún momento, la extraño tanto...
Me hubiera gustado de D luchara por mi, que se las jugara. Aparte de decir que me extrañaba, nunca se las jugo. Dañó mi autoestima muchísimo, me hizo sentir que no valía la pena, que no valía su esfuerzo.
Y así continúa la vida. Así empieza.

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